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INDICE
l. TEMAS DE LA CULTURA ACTUAL
1.- De la modernidad y la posmodernidad.
2.- De la democracia, la cultura y la cultura de
masas.
II. TEMAS DE LA CULTURA DE MASAS
3.- De la pornografía y el erotismo.
4.- Del libro y la televisión.
5.- Del cine y la literatura.
6.- Del periodismo y la literatura.
III. TEMAS DE LA CULTURA POPULAR
7.- De la literatura popular y lo popular en la literatura.
8.- Del cuento popular.
9.- De la poesía popular.
IV. TEMAS
DE LA CULTURA CULTA.
10.-De las poéticas opuestas (El caso de Borges
y Cortázar).
11.- De la literatura y el sicoanálisis.
12.- De la crítica a la crítica.
13.- De "La Mujer" y la literatura.
14.- De los nuevos talleres literarios.
PROLOGO
DE REFERENTES
Vivimos una época de veladuras dirigidas y
misterios elegantes. Hay filósofos que sostienen
que hemos abandonado la realidad, que el sentido
no existe, que el mundo entero se ha vuelto una pura
representación. Hay antropólogos que
afirman que lo híbrido ha devorado los conceptos
de lo culto, lo popular y lo masivo. Hay sociólogos
que definen la llamada globalización como
un proceso fatal y avasallante, unitario, sin globalizadores
ni globalizados. Hay filósofos que han decretado
el fin de la historia, economistas que reducen la
economia a los juegos financieros y politólogos
que no encuentran diferencias entre izquierda y derecha.
Demasiadas coincidencias. Unos y otros olvidan los
viejos referentes que la humanidad, con paciencia,
dolor y esperanza, ha construido en los últimos
siglos. Es cierto: muchos sujetos han declinado o
se han modificado. Pero otros se mantienen y otros
nuevos han aparecido en la siempre cambiante faz
de la tierra. Es cierto también que la profusión
de representaciones, tan propia de la cultura de
masas, ofusca lo representado o lo pervierte. Pero
eso no anula el problema de lo verdadero y de lo
falso sino que lo actualiza. Es evidente, además,
que las hibridaciones culturales afirman sus nuevas
realidades, pero es demostrable que las culturas
culta y popular tradicionales sobreviven y que nuevas
culturas populares urbanas remozan la pugna entre
lo dominante y lo resistente. Es real que la modernización
nos revela su fuerza imperiosa e imperial, pero no
lo es menos que su avance deja también beneficiarios
y perjudicados muy concretos, es decir, partidarios
y detractores de ella.
¿Hemos perdido entonces todos los referentes? ¿Hemos perdido el
sentido? ¿Los términos realidad y verdad ya no significan nada?
No por cierto. En nosotros está el que queramos o no encontrarlos o convalidarlos
más allá de la maraña de símbolos engañosos
que los ocultan o difuminan.
Los ensayos reunidos en este libro tienen, por sobre
todo, ese propósito, pretencioso o modesto,
según se lo mire: recuperar referentes válidos,
volver la mirada hacia lo concreto, tratar de percibir
la fuerza de las cosas, al menos de las que nos atañen.
Su mérito radica, pues, en sus intenciones.
La verdad siempre es concreta, decía Brecht
y Machado ratificaba: La verdad es lo que es/ y sigue
siendo verdad/ aunque se cuente al revés.
Desde sus limitaciones, este libro pretende adherirse
a esa actitud.
Con la fatiga de tanta retórica fastuosa,
de tanto hedonismo conceptual, de tanta representación
exaltada y falsificada, acaso sea hora de volver
a lo que creemos y queremos verdadero; hora de recordar
el simple referente de la escala humana y sus demandas
básicas; hora ya de escuchar la rebelión
de las cosas, el clamor de todo aquello que, durante
las décadas finales del siglo XX, con tanta
aplicación ha sido acallado.
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